Nacionales

Cicpc Anzoátegui detuvo a cuatro delincuentes

Una de los delincuentes

Cuatro individuos de alta peligrosidad han sido aprehendidos por los valientes funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), pertenecientes a la prestigiosa Delegación Municipal El Tigre. El comisario Douglas Rico, conocido por su incansable labor en la lucha contra el crimen, dio a conocer esta destacada operación a través de una publicación en la cuenta oficial de Instagram.
El escenario de esta exitosa detención fue el callejón La Paz, ubicado en el pintoresco sector Vista al Sol, en el municipio San José de Guanipa, en el emblemático estado Anzoátegui, en la hermosa tierra venezolana. Allí, estos individuos fueron privados de su libertad, poniendo fin a sus siniestras actividades delictivas que asolaban la región.
Los nombres de los detenidos, que ahora enfrentan la justicia, son Alberto José Rivas González, un individuo de 47 años de edad que ha dejado una estela de crímenes en su trayectoria; Gregoria Celeste Solórzano Freites, una joven de 23 años que no escapó al oscuro mundo de la delincuencia; Jenny Mildre López Rivas, una mujer de 49 años que se sumergió en los abismos de la ilegalidad; y Wrajean José Rivas López, un joven de 23 años cuya vida se vio empañada por la criminalidad.
Las investigaciones llevadas a cabo por el comisario Rico y su equipo permitieron determinar que estos individuos se dedicaban al comercio ilegal y tráfico de armas de fuego, así como a la perpetración de robos y extorsiones. Sin embargo, el director del Cicpc reveló un aspecto aún más perturbador: Alberto Rivas, con un turbio pasado que incluye delitos relacionados con drogas y posesión ilícita de armas de fuego, formaba parte de una peligrosa banda criminal que aún no ha sido completamente identificada. Esta despiadada organización se encontraba detrás de una serie de robos de vehículos y maquinarias pertenecientes a empresas vinculadas a la industria petrolera de la región. Luego de perpetrar estos actos delictivos, los criminales exigían cuantiosas sumas de dinero en divisas americanas para evitar seguir atentando contra el patrimonio de las empresas afectadas.
La diligente labor de los agentes del orden permitió incautar una serie de evidencias que respaldan las acusaciones contra los delincuentes. Entre los objetos confiscados se encuentran un Toyota Corolla del año 1994, cuyas placas son AB515AI, un Volkswagen Golf Gl del año 1996 con placas AE464ZG, una motocicleta Keeway Tx 200 del año 2013 con placas AE7W50G. Además, se decomisaron seis cargadores para armas de fuego, un chaleco de protección balística, una pistola, un motor correspondiente a un Chevrolet Astra del año 2002 con placas IAJ00E, una cámara para vehículo, dos cajas de herramientas, ocho dispositivos móviles de comunicación, diversos aparatos electrónicos y un curioso anillo con la inscripción “abogado”.
La operación policial también tuvo éxito al recuperar un revólver que había sido denunciado como robado, un valioso hallazgo para la investigación en curso. Además, los funcionarios lograron incautar una suma considerable de 1.600 dólares estadounidenses en efectivo, que se presume formaban parte de las ganancias obtenidas de manera ilícita por los delincuentes.
Todos los implicados en estos actos criminales, así como los elementos incautados, fueron puestos a disposición de la Fiscalía Cuarta del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial, donde enfrentarán las consecuencias legales de sus actos. Esta destacada labor policial es un ejemplo más del incansable trabajo de las fuerzas del orden en su lucha por preservar la seguridad y el bienestar de la sociedad.
Suscríbete
Notifícame
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios